Picasso dijo que todo lo que sabía lo había aprendido en Horta. Descubre este pueblo de la Terra Alta entre olivos, montañas y ecos cubistas.
Categoría: España
No hace falta cruzar medio mundo para encontrar una gran escapada: España está sembrada de pueblos con encanto. Aquí los recorremos comunidad a comunidad, con consejos para exprimir cada visita.
San Martín de Trevejo, en la Sierra de Gata: calles con regatos, castaños centenarios y a fala, una lengua única que solo se habla en tres pueblos.
Cuando el embalse de Belesar anegó el viejo Portomarín, sus vecinos trasladaron el pueblo ladera arriba, iglesia incluida, piedra a piedra.
A 1.419 metros, Bagergue es el pueblo más alto del Val d'Aran: piedra, pizarra, flores y alta montaña en uno de los pueblos más bonitos de España.
Casas de piedra, la memoria del tenor Gayarre y un queso con siglos de historia: el valle del Roncal condensa lo mejor del Pirineo navarro.
En Baiona atracó la carabela Pinta con la noticia de América. Hoy ofrece un parador amurallado, casco marinero y vistas a las islas Cíes.
Cuatro kilómetros de murallas, una basílica con milagro propio y las grullas de Gallocanta: Daroca da para un fin de semana redondo.
Betanzos fue capital de provincia del antiguo Reino de Galicia y hoy suma iglesias góticas, un parque enciclopédico y la tortilla más jugosa.
Monells, en el Baix Empordà, esconde una plaza porticada de cuento y calles de piedra dorada. Una escapada medieval perfecta para un fin de semana.
Villa medieval encaramada a un cerro de la Sierra de Francia: castillo, murallas, casas entramadas y castañares por descubrir.