En el extremo suroeste de Galicia, A Guarda suma un castro celta en el monte Santa Trega, un puerto de colores y fama mundial por su langosta.
Categoría: Galicia
Hórreos junto al mar, ribeiras con viñedos y aldeas del Camino: los pueblos con más morriña de Galicia.
Soportales góticos, puerto pesquero y atardeceres desde Monte Louro: Muros es la esencia marinera de la ría de Muros e Noia.
Torre medieval, un colegio apodado el Escorial gallego con lienzos de El Greco y los cañones del Sil a un paso: Monforte lo tiene todo.
Un castillo con vistas infinitas, bica recién hecha y los cañones del Sil a un paso: Castro Caldelas es la base perfecta en la Ribeira Sacra.
Ría, murallas, playas kilométricas y un bosque de eucaliptos gigantes: Viveiro es la base perfecta para descubrir A Mariña de Lugo.
Pazos de piedra, un barrio marinero con torre en ruinas y el mejor albariño del mundo: así es Cambados, la joya señorial de la ría de Arousa.
Casco medieval impecable, paseos junto al río Arnoia y almendrados: Allariz es la escapada perfecta en familia por la provincia de Ourense.
Cuando el embalse de Belesar anegó el viejo Portomarín, sus vecinos trasladaron el pueblo ladera arriba, iglesia incluida, piedra a piedra.
En Baiona atracó la carabela Pinta con la noticia de América. Hoy ofrece un parador amurallado, casco marinero y vistas a las islas Cíes.
Betanzos fue capital de provincia del antiguo Reino de Galicia y hoy suma iglesias góticas, un parque enciclopédico y la tortilla más jugosa.