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Qué ver en Betanzos: gótico, tortilla y un parque de indianos

Casco histórico de Betanzos con sus galerías blancas sobre el río Mandeo

A orillas del Mandeo, a apenas veinte minutos de A Coruña, Betanzos fue una de las capitales del antiguo Reino de Galicia, y se nota: pocas villas gallegas conservan un casco medieval tan completo. Si a eso le sumas la tortilla más famosa de España y la historia fascinante de dos hermanos indianos, tienes el plan perfecto para un fin de semana.

Un casco gótico de primera

Cruza la Porta da Vila y déjate llevar cuesta arriba por las calles empedradas, entre soportales y galerías blancas. El tesoro de Betanzos son sus tres iglesias góticas, muy cercanas entre sí:

  • San Francisco, que guarda el espectacular sepulcro del caballero Fernán Pérez de Andrade, O Boo, sostenido por un jabalí y un oso de piedra, emblemas de su linaje.
  • Santa María do Azougue, con su hermosa portada esculpida.
  • Santiago, levantada por el gremio de sastres, con un Santiago Matamoros presidiendo la fachada.

Remata en la plaza de los Hermanos García Naveira, el salón de la villa, con su fuente, sus galerías acristaladas y el ir y venir de las terrazas.

El Pasatempo, el capricho de los indianos

Los hermanos Juan y Jesús García Naveira hicieron fortuna en Argentina y la invirtieron en su pueblo: escuelas, asilo, lavaderos... y el Parque do Pasatempo, un insólito jardín enciclopédico de principios del siglo XX repleto de estanques, grutas, murales y relieves que pretendían enseñar el mundo a los vecinos que nunca podrían viajar. Es uno de los rincones más sorprendentes de Galicia y una visita que no te puedes saltar.

La tortilla de Betanzos

Aquí la tortilla es religión: poco cuajada, jugosísima, solo de patata y huevo, sin cebolla. Las tabernas del casco compiten por bordarla y varias han sido premiadas a nivel nacional. Pídela recién hecha, acompañada del vino de la comarca de Betanzos, un blanco ligero y atlántico que se sirve en taza, y entenderás a qué viene tanta fama. Los alrededores del Mandeo aportan además buenas verduras de huerta y pescado de las rías.

Fiestas con siglos de historia

A mediados de agosto, por San Roque, Betanzos lanza su famoso globo de papel, un enorme aerostato pintado a mano que se eleva desde la torre de Santo Domingo ante miles de personas: una tradición única. Pocos días después, las barcas engalanadas remontan el Mandeo en la romería fluvial de Os Caneiros, entre meriendas, música y baile. Si tu escapada cae en esas fechas, vívelo.

Consejos prácticos

Betanzos es perfecto para recorrer a pie, pero el casco es empinado y el clima coruñés, húmedo: calzado cómodo y un paraguas plegable a mano te quitarán cualquier disgusto. Si piensas completar el día con un paseo por la ribera del Mandeo o los miradores de las Mariñas, una mochila con funda de lluvia es la mejor aliada para que el orballo no cale ni bocadillos ni cámara. Se llega en un cuarto de hora por autovía desde A Coruña y también en tren de cercanías.

Historia de reinos, tortilla en su punto y un parque salido de un sueño: Betanzos es de esas escapadas que se recomiendan solas.

Foto: CARLOS TEIXIDOR CADENAS · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons