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Bagergue, la joya más alta del Val d'Aran

Casas de piedra y pizarra de Bagergue, el pueblo más alto del Val d'Aran, rodeadas de montañas pirenaicas

Hay que ganárselo: Bagergue es el pueblo más alto del Val d'Aran, encaramado a 1.419 metros sobre el valle de Unhòla, un par de curvas por encima de Salardú. La recompensa es uno de los rincones más auténticos del Pirineo de Lleida, un puñado de casas de piedra, madera y pizarra reconocido entre los pueblos más bonitos de España, donde todavía se escucha el aranés en la calle.

Un pueblo de piedra y flores

Bagergue se recorre en un paseo corto, pero invita a alargarlo. Sus callejuelas empinadas están flanqueadas por casas aranesas de muros de granito y tejados de pizarra de fuerte pendiente, hechos para soportar las nevadas, y en cuanto llega el buen tiempo los balcones y rincones se llenan de flores: los vecinos cuidan el pueblo con un mimo que se nota en cada fachada. Corona el conjunto la iglesia románica de Sant Fèlix, con su campanario recortado contra las cumbres.

Para entender cómo se vivía aquí antes de las pistas de esquí, asómate al museo etnológico Eth Corrau, una colección asombrosa de miles de herramientas y objetos de la vida tradicional aranesa reunida en una antigua casa del pueblo. Y no te vayas sin probar (y llevarte) los quesos artesanos que se elaboran en la localidad, ya todo un emblema del valle.

Rutas desde la puerta de casa

Bagergue es un campamento base fantástico para el senderismo de alta montaña:

  • El valle de Unhòla, que sube hacia antiguas minas y lagos de origen glaciar entre praderas donde pasta el ganado.
  • El santuario de Montgarri, un clásico araneses: se alcanza a pie o en bici desde el Plan de Beret, junto al joven río Noguera Pallaresa, y su estampa aislada junto al campanario es pura postal pirenaica.
  • Ascensiones más serias a los picos que rodean el valle, para montañeros con experiencia.

En alta montaña el sol castiga más de lo que parece, incluso con nieve: unas gafas de sol de alta montaña son imprescindibles todo el año. Completa el equipo con una mochila de día donde quepan agua, abrigo y algo de comer, porque el tiempo cambia deprisa en el Pirineo, y unas botas de montaña impermeables si vas a pisar senderos húmedos o restos de nieve.

Bagergue en invierno

Cuando nieva, el pueblo se convierte en una postal navideña. Las pistas de Baqueira Beret quedan a un paso —los accesos de Baqueira y de Beret están a pocos minutos en coche—, así que Bagergue es una alternativa tranquila y con encanto para alojarse en temporada de esquí, lejos del trasiego de los núcleos más grandes. Tras la jornada de nieve, pocas cosas apetecen más que una olla aranesa humeante, el contundente cocido del valle, o una civet de jabalí.

Cómo llegar y consejos

  • Desde Lleida se llega por Vielha (túnel incluido) en unas dos horas; desde Barcelona, contando cuatro. Bagergue está a cinco minutos de Salardú por una carretera local.
  • En invierno pueden ser necesarias cadenas: consulta el estado de la carretera antes de subir.
  • El verano es ideal para el senderismo; el otoño tiñe los bosques del valle de rojos y dorados espectaculares.
  • Madruga para aparcar en temporada alta: el pueblo es pequeño y se cuida mucho su tranquilidad.

Subir hasta el tejado del Val d'Aran tiene premio: aire limpio, piedra viva y montañas por todas partes. Bagergue te espera arriba, con el ritmo lento de los pueblos que han sabido seguir siendo ellos mismos.

Foto: Alberto-g-rovi · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons