El 1 de marzo de 1493 la carabela Pinta entró en la bahía de Baiona y esta villa pontevedresa se convirtió en el primer lugar de Europa en conocer la existencia de América. Más de cinco siglos después, Baiona sigue viviendo de cara al mar, con una fortaleza convertida en parador, un casco histórico delicioso y las islas Cíes recortadas en el horizonte. Una escapada redonda, sobre todo si viajas en pareja.
La fortaleza de Monterreal
La visita estrella es la península de Monterreal, coronada por una fortaleza cuyas murallas suman unos tres kilómetros de perímetro. En su interior se alza el actual Parador de Baiona, pero no hace falta alojarse para disfrutarla: el paseo por la muralla, entre almenas, pinos y acantilados, regala vistas continuas de la bahía, las Cíes y el cabo Silleiro. Al atardecer es sencillamente inolvidable. Eso sí, aquí el viento atlántico no perdona: un chubasquero cortavientos ligero en la mochila te salvará el paseo más de una vez.
La carabela Pinta y el casco histórico
En el puerto te espera una réplica navegable de la Pinta, visitable como pequeño museo: sorprende lo diminuto del barco en el que se cruzó el océano. A dos pasos comienza el casco histórico, declarado conjunto de interés, un laberinto de callejas empedradas con soportales, cruceros y casas marineras hoy llenas de tabernas. No te pierdas la ex colegiata de Santa María, románica y austera, ni el ambiente de la calle Ventura Misa al caer la tarde.
La Virgen de la Roca
A las afueras, sobre el monte Sansón, se alza la Virgen de la Roca, una colosal imagen de piedra de unos 15 metros diseñada por el arquitecto Antonio Palacios a principios del siglo XX. Lo mejor: se puede subir por su interior hasta el mirador de la barca que sostiene en la mano, con una panorámica soberbia de la bahía. Es una de esas fotos que justifican llevar una cámara compacta siempre encima.
Playas y las islas Cíes
Baiona presume de arenales para todos los gustos:
- Playa América y Ladeira, amplias y familiares, en la ensenada.
- Playa de Santa Marta y calas de Monterreal, más recogidas.
- En verano salen barcos hacia las islas Cíes, el paraíso del parque nacional de las Illas Atlánticas; recuerda que el acceso está regulado y conviene gestionar la autorización con antelación.
Cuándo ir y cómo llegar
A principios de marzo la villa celebra la Festa da Arribada, una gran recreación medieval del desembarco de la Pinta, con mercado, música y vecinos vestidos de época: si te cuadra, es el mejor momento para venir. El resto del año, la primavera y el comienzo del otoño ofrecen luz preciosa y menos gentío que agosto. Baiona está a media hora de Vigo por la autovía y bien comunicada por autobús.
Villa historiada, mar por los cuatro costados y atardeceres de postal: pocos sitios condensan tanto en tan poco espacio. Baiona espera tu propia arribada.
Foto: User Alma · CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons