Villa medieval encaramada a un cerro de la Sierra de Francia: castillo, murallas, casas entramadas y castañares por descubrir.
Categoría: Castilla y León
Villas medievales amuralladas, arquitectura serrana y campos de Castilla: escapadas por los pueblos de Castilla y León.
Casas colgadas, un castillo roquero y un puente medieval sobre el Ebro: Frías, en Las Merindades, es la ciudad más pequeña de España.
Una cascada que atraviesa el pueblo, casas colgadas sobre toba y el cañón del Ebro de fondo: Orbaneja del Castillo es pura postal.
Calle empedrada, casas de adobe con chimeneas cónicas y un castillo en ruinas: Calatañazor es la Soria más medieval, con La Fuentona a un paso.
Batipuertas, regaderas de agua serrana y fama chacinera: Candelario, a los pies de la Sierra de Béjar, es la escapada gastronómica perfecta.
Villa colgada sobre un espolón, románico centenario y el vuelo de los buitres en las Hoces del Duratón: Sepúlveda lo tiene todo para una escapada.
Villa amurallada con castillo, el mayor lago glaciar de la península y uno de los mejores cielos de España: plan redondo en Puebla de Sanabria.
Cientos de retratos de vecinos cuelgan de las fachadas de Mogarraz, un pueblo serrano de Salamanca detenido en el tiempo. Escapada con alma.
Plaza porticada, entramados centenarios y senderos entre castaños: La Alberca, en la Sierra de Francia, fue el primer pueblo Monumento Nacional.
Un arco romano único en España, un palacio ducal y siglos de historia sobre el valle del Jalón: Medinaceli es la gran sorpresa soriana.