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Cambados, la capital del albariño que huele a mar y a pazo

Vista panorámica de Cambados con la plaza de Fefiñáns y la ría de Arousa al fondo

En pleno corazón del Salnés, mirando a la ría de Arousa, Cambados es de esos pueblos que parecen construidos para el paseo lento: pazos blasonados, calles empedradas y tabernas donde el albariño se sirve en taza. Te proponemos una escapada a la villa pontevedresa que presume, con razón, de ser la capital de uno de los vinos blancos más celebrados de España.

La plaza de Fefiñáns, un salón de piedra

Todo en Cambados empieza en la plaza de Fefiñáns, una de las plazas señoriales más elegantes de Galicia. La cierran el pazo del mismo nombre, con sus balcones circulares y su arco-puente, y la iglesia de San Bieito, con sus dos torres asimétricas. En los bajos del pazo funciona una bodega histórica, así que puedes pasar de la lección de arquitectura a la copa de albariño sin cruzar la plaza. Al caer la tarde, cuando la piedra dorada se enciende con la última luz, entenderás por qué tantos viajeros se quedan aquí más días de los previstos.

Santa Mariña Dozo y el mirador de A Pastora

Sube después hasta las ruinas de Santa Mariña Dozo, una iglesia gótico-marinera del siglo XVI que perdió el tejado pero ganó un cementerio entre sus arcos, considerado uno de los camposantos más bellos que existen. Es un lugar sobrecogedor y extrañamente sereno. Justo encima te espera el mirador de A Pastora, con la mejor panorámica de la villa, las viñas y la ría salpicada de bateas mejilloneras. Merece la pena llevar una cámara compacta de viaje, porque la combinación de ruinas, viñedo y mar es de las que piden foto tras foto.

San Tomé, el barrio de los marineros

El tercer Cambados es el marinero: el barrio de San Tomé, con sus casitas apiñadas, su puertecito y la torre de San Sadurniño, una atalaya medieval en ruinas plantada sobre un islote unido a tierra por un puentecito. Desde aquí se vigilaban las incursiones normandas; hoy se vigilan más bien las puestas de sol. Pasea sin prisa por sus callejas y acércate a la lonja para ver el ambiente de la flota.

Albariño en su capital

Cambados vive por y para el albariño. Varias bodegas del casco y de los alrededores ofrecen visitas con cata, y a principios de agosto la villa celebra su famosa Festa do Albariño, una de las fiestas del vino más antiguas de Galicia, cuando las calles se llenan de casetas y música. Si vas en esas fechas, reserva alojamiento con mucha antelación.

Dónde y qué comer

Aquí se come de ría: prueba estas delicias en las tabernas del centro y de San Tomé:

  • Vieiras y zamburiñas, gratinadas o en empanada.
  • Camarones y berberechos de la ría de Arousa.
  • Pulpo á feira y pescados de lonja a la plancha.
  • Todo, claro, regado con una taza de albariño bien frío.

Consejos prácticos y cómo llegar

Cambados está a unos 25 minutos de Pontevedra y a menos de una hora de Santiago y de Vigo por la autopista AP-9, con salida en Vilagarcía o Curro. El clima de las Rías Baixas es suave pero caprichoso: incluso en verano conviene llevar un paraguas plegable en la mochila, porque el orballo aparece sin avisar y se va igual de rápido. Con él a buen recaudo, ya solo queda brindar: Cambados te espera con la copa servida.

Foto: Diego Delso · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons