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Castro Caldelas, el balcón medieval de la Ribeira Sacra

Vista panorámica de Castro Caldelas con su castillo medieval dominando el caserío y las sierras de la Ribeira Sacra al fondo

Encaramado a un alto de la montaña ourensana, Castro Caldelas vigila desde hace siglos los caminos entre el valle del Sil y las tierras de Trives. Su castillo medieval, su caserío de balconadas de madera y su posición privilegiada lo convierten en la base ideal para explorar la Ribeira Sacra, esa tierra de cañones, monasterios y viñedos imposibles que se ha ganado un hueco entre los grandes paisajes de España. Un fin de semana aquí cunde como una semana en otro sitio.

El castillo de los condes de Lemos

La visita empieza por todo lo alto: el castillo de Castro Caldelas, levantado en el siglo XIV por la casa de Lemos, conserva murallas, patio de armas y torres que se pueden recorrer. Desde la torre del homenaje, la panorámica abarca un mar de sierras y valles que quita el hipo, con el caserío del pueblo a tus pies. A su alrededor se despliega el casco histórico, con casas blasonadas, balcones y galerías de madera, la iglesia de Santa Isabel y rúas empedradas que piden paseo lento. En enero, la noche de Os Fachós llena estas calles de vecinos portando grandes antorchas de paja en honor a San Sebastián, una tradición sobrecogedora que se ha mantenido viva generación tras generación.

Los cañones del Sil, a un paso

Castro Caldelas es una de las puertas de los cañones del Sil, donde el río se encajona entre paredes de hasta quinientos metros vestidas de viñedo en bancales. Desde el entorno del pueblo bajas en pocos kilómetros al embarcadero de Abeleda, punto de partida de los catamaranes que navegan el cañón: verlo desde el agua, con las laderas de mencía cayendo en vertical, es la postal definitiva de la Ribeira Sacra. Al otro lado del río te esperan los miradores de vértigo de Parada de Sil, con los famosos Balcóns de Madrid, y el monasterio de Santo Estevo de Ribas de Sil, una joya con tres claustros escondida en el bosque.

Rutas de senderismo entre viñas y soutos

La comarca es un paraíso senderista, con rutas para todos los niveles:

  • Senderos por las ribeiras del Sil y del Edo, entre viñedos, soutos de castaños y aldeas de piedra.
  • Caminos que enlazan miradores del cañón, perfectos para media jornada.
  • Tramos del Camino de Invierno a Santiago, que cruza la Ribeira Sacra siguiendo el Sil.

Las pendientes son serias y los caminos, húmedos y con hoja suelta buena parte del año: unas botas de senderismo impermeables y unos calcetines de trekking acolchados convierten cualquiera de estas rutas en puro disfrute, sin ampollas ni pies empapados.

Bica, mencía y cocina de montaña

Aquí se come de fábula. La estrella dulce es la bica blanca de Castro Caldelas, un bizcocho denso y mantecoso de receta centenaria que encontrarás recién hecho en los hornos del pueblo: acompáñalo de un café de pota y entenderás muchas cosas. En lo salado, cocina de interior con ternera, cerdo celta, setas y castañas en temporada, siempre con un tinto mencía de la denominación Ribeira Sacra en la copa.

Cuándo ir

El otoño es mágico, con la vendimia heroica en las laderas y los castaños dorados; la primavera lo llena todo de verde y el verano invita al catamarán y a los miradores al fresco de la montaña. Castro Caldelas está a menos de una hora de Ourense, por carreteras de curvas y paisajes que ya son parte del viaje.

Castillo, cañones, bica y silencio: pocas escapadas ofrecen un equilibrio tan redondo. Sube al balcón de la Ribeira Sacra y deja que el Sil haga el resto.

Foto: Txikillana · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons