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Monforte de Lemos, la puerta grande de la Ribeira Sacra

Panorámica de Monforte de Lemos con la Torre del Homenaje coronando el monte de San Vicente

En el corazón de la comarca de Lemos, Monforte es la capital natural de la Ribeira Sacra, esa tierra de cañones vertiginosos, monasterios y viñedos imposibles que se ha convertido en uno de los destinos más deseados de Galicia. Pero antes de lanzarte a los miradores del Sil, la propia ciudad merece una mañana entera: tiene torre medieval, un colegio renacentista con lienzos de El Greco y un casco viejo con siglos de historia judía y condal.

El monte de San Vicente: torre, monasterio y parador

Monforte creció a los pies del monte de San Vicente do Pino, coronado por el conjunto monumental más importante de la villa: la Torre del Homenaje de los condes de Lemos, de unos 30 metros, que se puede subir para abarcar todo el valle de Lemos; el monasterio de San Vicente do Pino, hoy parador; y los restos del palacio condal. La subida a pie desde el casco viejo, entre callejas empinadas, es parte del encanto.

El Escorial gallego y sus Grecos

A orillas del Cabe te espera la gran sorpresa: el Colexio de Nosa Señora da Antiga, un imponente edificio herreriano de los siglos XVI-XVII al que llaman, con motivo, el Escorial gallego. Fundado por el cardenal Rodríguez de Castro, guarda una escalera monumental y una pequeña pinacoteca con obras de El Greco y Andrea del Sarto que nadie esperaría encontrar en una villa del interior de Lugo. Completa el paseo el Ponte Vella sobre el río Cabe y las calles de la antigua judería, en torno a la rúa Falagueira.

Ribeira Sacra: cañones, miradores y mencía

Monforte es la base perfecta para explorar los cañones del Sil. Algunas ideas para uno o dos días:

  • Navegar en catamarán entre las paredes del cañón, viendo los bancales de viñedo colgados sobre el agua (conviene reservar en temporada).
  • Asomarte a los miradores del cañón, entre los más fotografiados de Galicia.
  • Visitar una bodega de la D.O. Ribeira Sacra y probar sus tintos de mencía, nacidos de una viticultura heroica en pendientes de vértigo.
  • Acercarte a los monasterios que dieron nombre a esta ribera sagrada.

Los miradores del Sil al atardecer son puro espectáculo: una cámara compacta de viaje con buen zoom te permitirá llevarte a casa los bancales, los meandros y las aves rapaces que planean sobre el cañón.

Tierra de trenes y de Camino

Monforte fue uno de los grandes nudos ferroviarios del noroeste, y esa memoria se conserva en su museo del ferrocarril, con locomotoras históricas que encantan a mayores y pequeños. Además, por la villa pasa el Camino de Invierno a Santiago, la ruta que los peregrinos usaban para esquivar las nieves de O Cebreiro siguiendo el Sil. Si te tienta hacer alguna etapa, una guía del Camino de Santiago te ayudará a elegir tramos y planificar distancias con cabeza.

Cuándo ir y consejos

La Ribeira Sacra está espléndida en primavera, cuando el verde lo inunda todo, y en otoño, cuando el viñedo se tiñe de cobre coincidiendo con la vendimia heroica. Monforte queda a unos 45 minutos de Lugo y una hora de Ourense, y mantiene buena conexión ferroviaria. Entre miradores, bodegas y paseos ribereños pasarás el día entrando y saliendo del coche: una mochila con funda de lluvia te resolverá la logística de agua, mapa y abrigo.

Condes, cardenales, peregrinos y viticultores de vértigo: pocas escapadas dan tanto juego. Monforte te abre la puerta grande de la Ribeira Sacra.

Foto: Iagocasabiell · CC BY-SA 3.0 es · Wikimedia Commons