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Un fin de semana en Valderrobres, capital del Matarraña

Panorámica de Valderrobres con el puente de piedra sobre el río Matarraña y el castillo gótico en lo alto

Pocas estampas de Teruel impresionan tanto como la de Valderrobres vista desde el río: el puente de piedra medieval, el portal de San Roque y, coronándolo todo, la mole gótica del castillo y la iglesia de Santa María la Mayor. La capital del Matarraña es una escapada redonda: patrimonio de primera, naturaleza brava a un paso y una despensa que quita el hipo.

Cruzar el puente y subir al castillo

La visita empieza, sí o sí, cruzando el puente de piedra sobre el río Matarraña y atravesando el portal de San Roque, la antigua puerta de la muralla que hoy es el arco más fotografiado de la comarca. Al otro lado te recibe la plaza Mayor, con su ayuntamiento renacentista de estilo aragonés, y un dédalo de calles empinadas que trepan hacia lo alto del pueblo.

Arriba esperan las dos joyas: la iglesia de Santa María la Mayor, uno de los mejores ejemplos del gótico levantino en Aragón, con una portada y un rosetón espectaculares, y el castillo de Valderrobres, residencia fortificada de los arzobispos de Zaragoza, con salas nobles, galería de arcos y unas vistas soberbias sobre los tejados y el valle. Es de esos castillos que se visitan por dentro y se admiran igual desde cualquier ángulo del pueblo.

Beceite y los Puertos: naturaleza en estado puro

A un cuarto de hora está Beceite, puerta de los Puertos de Beceite, un macizo calizo abrupto compartido con Cataluña y la Comunidad Valenciana donde reina la cabra montés. Dos clásicos que no debes perderte:

  • El Parrizal, una ruta sencilla que remonta el río Matarraña entre pasarelas de madera hasta un estrecho de paredes verticales.
  • Las pozas de aguas turquesas de los ríos de la zona, perfectas para refrescarse en verano.

Los senderos alternan pasarelas, piedra suelta y algún vadeo, así que unas botas de trekking con buena suela son la mejor inversión del fin de semana, y unos bastones de senderismo ayudan mucho en los tramos rocosos del estrecho. En primavera y otoño, cuando el tiempo cambia sin avisar entre las paredes del cañón, guarda también una chaqueta impermeable plegable en la mochila.

Dónde comer: la despensa del Matarraña

El Matarraña es tierra de aceite de oliva del Bajo Aragón, embutidos artesanos, ternasco, quesos de cabra y dulces como los pastissets rellenos de cabello de ángel. En Valderrobres encontrarás desde bodegas de tapeo hasta restaurantes que reinterpretan el recetario comarcal; pide siempre lo de temporada y remata con un buen aceite local para llevarte a casa.

Cuándo ir y consejos

La primavera y el comienzo del otoño son ideales: ríos con agua, temperaturas suaves y luz dorada sobre la piedra. El verano invita a las pozas, aunque conviene madrugar porque son muy populares; en pleno agosto algunos accesos naturales regulan el aforo. Se llega bien por carretera desde Alcañiz o desde Tortosa, y lo más cómodo es aparcar en la zona nueva, junto al río, y entrar andando por el puente.

Reúne a tu cuadrilla, reparte coches y mochilas y planta base en Valderrobres: entre castillo, pozas y sobremesas, el fin de semana se os quedará corto.

Foto: CHV · CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons