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Sos del Rey Católico, la cuna medieval de Fernando de Aragón

Vista panorámica del casco medieval de Sos del Rey Católico en lo alto de la peña

En lo alto de una peña de las Cinco Villas, casi tocando la muga con Navarra, se alza Sos del Rey Católico, la villa zaragozana donde en 1452 nació Fernando II de Aragón, el rey que junto a Isabel de Castilla cambió la historia de España. Su casco medieval, íntegro y empedrado, es de los que se recorren con la boca abierta.

Tras los pasos del rey Fernando

La visita obligada es el palacio de Sada, la casona señorial donde la tradición sitúa el nacimiento del monarca y que hoy acoge el centro de interpretación dedicado a su figura. Desde allí, el pueblo entero es un museo al aire libre:

  • La iglesia de San Esteban, románica, con una cripta decorada con pinturas murales medievales que justifica por sí sola el viaje.
  • La lonja medieval y la plaza de la Villa, con el ayuntamiento renacentista.
  • El barrio de la judería, con sus callejones estrechos y sus casas de piedra con marcas centenarias.
  • La peña Feliciana, el punto más alto, donde se alzan la torre del homenaje del castillo y las mejores vistas de tejados, campos de cereal y sierras.

La muralla conserva sus siete portales, y cruzarlos es cambiar de siglo. Si la villa te suena de algo más, quizá sea del cine: aquí rodó Luis García Berlanga La vaquilla, y el pueblo lo recuerda con cariño.

Qué hacer en los alrededores

Sos es una base perfecta para explorar la comarca de las Cinco Villas y el Prepirineo. A un paso tienes Uncastillo, con su colección de iglesias románicas; Sangüesa y el castillo de Javier, ya en Navarra; y algo más al norte, la sierra de Leyre y las foces prepirenaicas. Los caminos que rodean la villa, entre campos y ermitas, regalan paseos tranquilos al amanecer y al atardecer, cuando la piedra se enciende de dorado. Para estas andanzas basta calzado cómodo y una cantimplora térmica: los veranos de las Cinco Villas son secos y calurosos, y en invierno agradecerás llevar dentro un caldo o un café caliente.

Si te animas a estirar la escapada hacia los valles pirenaicos de Ansó y Hecho, a menos de una hora, una guía del Pirineo aragonés te ayudará a combinar piedra medieval y alta montaña en un mismo viaje.

Dónde comer

La cocina local es la de la Zaragoza rural de siempre: ternasco de Aragón asado, migas a la pastora, borrajas y verduras de la ribera del Onsella, embutidos y quesos de la comarca, y buenos vinos aragoneses para acompañar. En las callejas del casco histórico encontrarás mesones y asadores donde el producto manda; en temporada, no te pierdas las setas del Prepirineo.

Cuándo ir y cómo llegar

Primavera y otoño ofrecen la mejor luz y temperaturas ideales para callejear. En verano conviene reservar el paseo para primera y última hora; en invierno la villa, tranquila y a menudo envuelta en nieblas, tiene un encanto casi fantasmal. Se llega por carretera desde Zaragoza en algo menos de dos horas, o desde Pamplona en una hora escasa. Aparca fuera del recinto amurallado: dentro, el coche sobra y los adoquines mandan.

Sos del Rey Católico es historia viva en estado puro. Ven, cruza uno de sus siete portales y déjate atrapar: pocas escapadas cunden tanto en tan pocos metros cuadrados.

Foto: Ecelan · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons