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Qué ver en Fornalutx, el pueblo de los naranjos de Mallorca

Vista panorámica de Fornalutx, pueblo de piedra con tejados árabes rodeado de bancales de naranjos y las montañas de la Serra de Tramuntana

En lo alto del valle de Sóller, rodeado de bancales de naranjos y limoneros y vigilado por el Puig Major, Fornalutx es pura esencia de la Serra de Tramuntana. Este pueblecito de origen árabe, que ha ganado varios premios de embellecimiento y suele colarse en las listas de los más bonitos de España, se recorre en una mañana, pero te dejará huella para mucho tiempo.

Un laberinto de piedra y escaleras

Fornalutx se construyó en pendiente, y eso lo explica todo: sus calles son en realidad escalinatas de piedra flanqueadas por casas de sillares dorados, persianas verdes y macetas por todas partes. Empieza en la plaza mayor, con su fuente, sus plataneros y sus cafés con terraza, y sube sin prisa por el carrer de sa Font y las callejuelas que trepan hacia la parte alta, donde cada esquina es una foto.

Fíjate en un detalle único: las teules pintades, tejas decoradas con símbolos y motivos protectores que los antiguos moradores pintaban en los aleros de las casas. Se conservan en varias fachadas del casco antiguo y son una seña de identidad de este rincón de la sierra. La pequeña iglesia de la Natividad y el edificio del ayuntamiento, con su torre de defensa, completan el paseo monumental.

El valle de los naranjos

El entorno de Fornalutx es un vergel de cítricos y olivos en bancales, sostenidos por muros de piedra en seco que llevan siglos domando la montaña. En invierno y primavera los naranjos cargados de fruta perfuman los caminos, y en los comercios del valle encontrarás zumo recién exprimido, mermeladas y el famoso helado de naranja de la comarca de Sóller. No te vayas sin probar también una coca mallorquina o los productos del olivar de la Tramuntana.

Senderismo: del Barranc de Biniaraix al GR-221

Fornalutx es base perfecta para calzarse las botas. La excursión estrella es el Barranc de Biniaraix, una espectacular escalera de piedra que asciende por una garganta entre bancales y paredones de roca, parte del sendero de gran recorrido GR-221. Puedes hacer solo el tramo bajo desde la vecina aldea de Biniaraix o completar la subida hacia el coll de l'Ofre, con el embalse de Cúber al otro lado.

Para estas rutas conviene ir ligero pero bien preparado: una mochila de día con agua, algo de fruta y una capa extra es suficiente. Y aunque el barranco tiene tramos de sombra, el sol mallorquín no perdona en los claros: aplícate crema solar antes de salir y repite a mitad de camino.

Sóller y el tren de madera, a un paso

A apenas tres kilómetros cuesta abajo te espera Sóller, con su plaza porticada, su iglesia modernista y el histórico tren de madera que la une con Palma a través de la montaña. Combinar el tren, el tranvía hasta el Port de Sóller y una caminata hasta Fornalutx es uno de los planes más redondos que se pueden hacer en Mallorca sin coche.

Consejos para tu visita

  • Cómo llegar: en coche desde Palma en unos 40 minutos por el túnel de Sóller, o en tren hasta Sóller y desde allí a pie o en taxi.
  • Aparcamiento: deja el coche en el aparcamiento de la entrada del pueblo; dentro no se puede circular apenas.
  • Mejor época: la primavera, con el azahar en flor, y el otoño, cuando la sierra se tiñe de ocres. En verano, mejor a primera hora.
  • Calzado: suela antideslizante incluso para pasear, porque las escaleras de piedra pulida resbalan tras la lluvia.

Fornalutx demuestra que los grandes viajes no necesitan grandes distancias: un valle de naranjos, un pueblo de piedra y una escalera hacia la montaña. Súbela despacio y entenderás por qué todo el mundo habla de él.