En la comarca de la Canal de Navarrés, a menos de una hora de Valencia, hay un pueblo donde el agua brota por todas partes: lagos, fuentes, acequias, cascadas y pozas turquesas que le han valido el sobrenombre de la Suiza valenciana. Anna es la escapada perfecta cuando el cuerpo pide naturaleza, chapuzón y sombra de árboles centenarios.
La Albufera de Anna
La imagen más famosa del pueblo es su Albufera, un lago natural alimentado por manantiales y rodeado de una alameda frondosa. Se puede pasear por su orilla, alquilar una barquita de remos o simplemente tumbarse en la hierba a escuchar el agua. Hay zona de merendero y restauración, por lo que es un plan redondo para ir con niños. En los días soleados, que aquí son mayoría, no te olvides de una buena crema solar resistente al agua para toda la familia.
El Gorgo de la Escalera y otros rincones de agua
El otro gran icono de Anna se esconde en un barranco: el Gorgo de la Escalera, una poza de aguas verdes flanqueada por paredes de roca a la que se baja por una escalera tallada de más de un centenar de peldaños. El descenso ya es una pequeña aventura, y abajo esperan cascadas y un rincón que parece sacado del trópico. Muy cerca están también el Gorgo Catalán y el salto del río Anna, otra cascada espectacular tras la antigua fábrica de luz.
Un consejo de veterano: el fondo de las pozas es de piedra y resbala, así que unos escarpines de río marcan la diferencia entre disfrutar del baño y pasarlo regular. Y recuerda que en verano algunos parajes regulan el acceso para evitar aglomeraciones: consulta antes de ir.
Un palacio con sabor a Alhambra
Anna no es solo naturaleza. En pleno casco urbano se alza el Palacio de los Condes de Cervellón, un edificio señorial levantado sobre restos andalusíes que sorprende con su patio de inspiración nazarí, sus salones decorados y sus fuentes interiores. La visita guiada repasa la historia morisca del pueblo y es el complemento cultural perfecto a un día de pozas. Completa el paseo urbano con la Fuente Negra, de aguas ferruginosas, y el laberinto de acequias que refresca las calles.
Dónde comer
La cocina de la Canal de Navarrés es sencilla y sabrosa: arroces caldosos y al horno, gazpachos de monte, embutidos y aceite de la tierra. Junto a la Albufera y en el centro del pueblo encontrarás merenderos y locales donde reponer fuerzas sin alejarte del agua.
Cuándo ir y consejos prácticos
- Primavera y comienzos de otoño son ideales: agua abundante, buena temperatura y menos gente que en pleno agosto.
- En verano, madruga para aparcar cerca de los parajes y asegúrate un hueco a la sombra.
- El baño en aguas de manantial es fresquito incluso en julio: se agradece, pero avisa a los más pequeños.
- Lleva calzado cómodo para las escaleras y senderos, agua y un sombrero de paja de ala ancha para las horas centrales.
Anna demuestra que no hace falta cruzar los Pirineos para encontrar lagos y cascadas de postal. Prepara el bañador, la merienda y la cámara: la Suiza valenciana te va a sorprender.
Foto: 19Tarrestnom65 · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons