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Palawan: El Nido y las lagunas escondidas de Filipinas

Laguna turquesa rodeada de acantilados de piedra caliza en El Nido, Palawan

Hay lugares que parecen inventados para los fondos de pantalla, y Palawan es uno de ellos. Esta isla alargada del oeste de Filipinas esconde acantilados de piedra caliza, lagunas de agua turquesa y playas a las que solo se llega en barca. Te proponemos una escapada por su rincón más famoso, El Nido, y por los pueblos que todavía conservan el ritmo lento del archipiélago.

El Nido y el archipiélago de Bacuit

El Nido es un pueblo pequeño encajado entre paredes de roca y mar. Su verdadero tesoro está enfrente: el archipiélago de Bacuit, un laberinto de islotes kársticos que se recorre en las clásicas bangkas, las barcas de madera con estabilizadores. Las excursiones se organizan por rutas que combinan lagunas, playas y arrecifes, y cualquier agencia del pueblo las ofrece a diario.

Entre parada y parada harás esnórquel sobre corales llenos de peces de colores. Un consejo que agradecerás: la mayoría de los desembarcos son sobre roca y coral, así que unos escarpines te salvarán los pies más de una vez.

Las lagunas que salen en todas las fotos

  • Big Lagoon: se entra remando en kayak entre paredes verticales de más de cien metros. El agua pasa del turquesa al esmeralda según la luz.
  • Small Lagoon: se accede por una abertura estrecha en la roca; dentro te espera una piscina natural silenciosa y cerrada.
  • Secret Lagoon: escondida tras un agujero en el acantilado, es diminuta y de ambiente casi irreal.
  • Hidden Beach y Secret Beach: playas encajonadas entre farallones a las que se llega nadando o en kayak.

Como pasarás el día entre barcas, kayaks y agua salada, una funda impermeable para el móvil es casi obligatoria si quieres llevarte las fotos a casa sin sustos.

Más allá de El Nido: Port Barton y Puerto Princesa

Si buscas la Palawan tranquila, baja hasta Port Barton, un pueblo de una sola calle de arena con bahía propia, atardeceres naranjas y excursiones a bancos de arena y arrecifes con tortugas. Es lo que era El Nido hace años.

Cerca de Puerto Princesa, la capital de la isla, está una de las maravillas naturales de Filipinas: el río subterráneo de Sabang, declarado Patrimonio de la Humanidad. Se recorre en barca de remos bajo una cueva gigantesca llena de estalactitas, y conviene reservar la visita con algo de antelación porque las plazas diarias son limitadas.

Cuándo ir y cómo llegar

La estación seca va aproximadamente de diciembre a mayo, con marzo y abril como meses más fiables para navegar. En la época de lluvias, de junio a noviembre, puede haber tifones y excursiones canceladas. Para llegar, lo habitual es volar a Puerto Princesa o directamente al aeropuerto de El Nido desde Manila o Cebú, y moverse después en furgonetas compartidas por la carretera que vertebra la isla.

Consejos prácticos

  • Lleva efectivo: fuera de Puerto Princesa los cajeros escasean y se quedan sin billetes.
  • En muchas zonas se paga una pequeña ecotasa para acceder a lagunas y playas; forma parte de la conservación del entorno.
  • El agua del grifo no es potable; con una botella filtrante evitarás comprar plástico a diario y beberás tranquilo en cualquier isla.
  • Usa protector solar respetuoso con los corales y no toques ni pises el arrecife.

Palawan es de esos destinos que superan a sus propias fotos. Si el sudeste asiático estaba en tu lista, esta isla merece subir unos cuantos puestos: las lagunas escondidas de El Nido te esperan.