A apenas diez minutos del bullicio de la costa de Benidorm, Polop de la Marina vive a otro ritmo: el de un pueblo de interior recostado sobre una colina, rodeado de sierras y nísperos, donde el agua de la montaña mana a chorros en su plaza más famosa. No es casualidad que el escritor Gabriel Miró lo eligiera como refugio y lo inmortalizara en sus páginas.
La fuente de los Chorros
El corazón de Polop es la plaza de los Chorros, presidida por una monumental fuente con más de dos centenares de caños decorados con cerámica, de los que brota agua fresca procedente de la sierra. Los vecinos siguen viniendo a llenar sus garrafas, y el murmullo constante del agua pone banda sonora al pueblo. Es el punto de partida perfecto para la visita y el sitio al que volverás una y otra vez a refrescarte.
Subida al castillo y al mirador
Desde la plaza, las calles empinadas y encaladas del casco antiguo trepan hacia lo alto de la colina, donde estuvo el castillo de Polop y donde hoy se encuentra el antiguo cementerio, convertido en un singular mirador. La panorámica desde arriba es soberbia: el valle del Guadalest a un lado, la mole del Ponoig —esa montaña que los lugareños llaman el «león dormido»— al otro, y el Mediterráneo brillando al fondo. La subida es corta pero con pendiente, y el firme es irregular, así que unas zapatillas de senderismo transpirables te harán el paseo mucho más agradable.
Tras las huellas de Gabriel Miró
Polop está sembrado de referencias al autor de Años y leguas, que pasó aquí largas temporadas y convirtió estos paisajes en literatura. Un busto y varios rincones recuerdan al escritor alicantino, y pasear por las callejas del pueblo al atardecer, cuando la luz dora la sierra, es la mejor manera de entender qué vio en este lugar. Para los amantes de los libros, es un pequeño peregrinaje literario delicioso.
Senderismo por la sierra
Los alrededores de Polop son un paraíso para los caminantes. Desde el pueblo parten sendas hacia el Ponoig y las estribaciones de la sierra, con rutas para todos los niveles. Son caminos de solana, con poca sombra y mucho sol de la Marina Baixa, de modo que además de agua abundante conviene llevar un sombrero de paja que te proteja en las horas centrales. En invierno y primavera, con los almendros y nísperos en flor, el valle es una postal.
Dónde comer
La cocina de Polop mezcla mar y montaña: arroces melosos, cocas saladas, embutidos de la comarca y, en temporada, el níspero de los valles vecinos, dulcísimo y refrescante. En el casco antiguo y los alrededores de la plaza encontrarás mesones y restaurantes con terrazas muy agradables.
Cómo llegar y cuándo ir
- En coche, Polop está a unos 15 minutos de Benidorm y a menos de una hora de Alicante.
- Es una escapada perfecta de día completo si veraneas en la costa, pero también un destino de fin de semana tranquilo.
- Primavera y otoño ofrecen las mejores temperaturas para callejear y caminar; en verano, mejor a primera y última hora.
Romántico, literario y con las montañas como telón de fondo, Polop es el contrapunto sereno a la costa alicantina. Ven en pareja, sube al mirador al atardecer y deja que el pueblo de Gabriel Miró también te enamore a ti.
Foto: Joanbanjo · CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons