A medio camino entre la huerta y la sierra, Cehegín se asoma a la vega del río Argos desde un cerro coronado de iglesias, palacetes y balcones de forja. Su casco antiguo, declarado conjunto histórico-artístico, es uno de los mejor conservados de la Región de Murcia, y su posición en pleno Camino de la Vera Cruz lo convierte en parada obligada para quien peregrina —o simplemente viaja— hacia Caravaca. Te proponemos un fin de semana para saborearlo sin prisas.
Un casco antiguo de piedra y blasones
El corazón de Cehegín se recorre cuesta arriba, entre casonas nobles con escudos y calles empedradas que van ganando altura hasta lo más alto del cerro.
- La iglesia de Santa María Magdalena, en la cumbre del casco viejo, es el gran templo del pueblo y su silueta más reconocible.
- La iglesia de la Soledad acoge el museo arqueológico, perfecto para entender el pasado íbero, romano y visigodo de la comarca.
- Palacetes como el de los Fajardo y edificios señoriales del entorno de la plaza del Castillo hablan del esplendor de los siglos XVI al XVIII.
- Los miradores del casco alto regalan atardeceres sobre la vega del Argos y las sierras de Burete y Quípar.
Si te gusta viajar con contexto, una guía de la Región de Murcia te ayudará a hilar Cehegín con Caravaca, Moratalla y el resto del Noroeste en una misma ruta.
Begastri, la ciudad que fue sede episcopal
A las afueras del pueblo, sobre el cerro de la Muela, se excava Begastri, una ciudad tardorromana y visigoda que llegó a ser sede episcopal. Murallas, restos urbanos y un centro de interpretación permiten asomarse a uno de los yacimientos más importantes del sureste peninsular. Es una visita breve, llana y muy didáctica que encanta también a los niños.
El Camino de la Vera Cruz y la Vía Verde
Cehegín es etapa natural del Camino de la Vera Cruz, la ruta de peregrinación que conduce a Caravaca de la Cruz, una de las ciudades santas del catolicismo. El tramo hasta Caravaca es asequible y muy agradecido, en buena parte por la Vía Verde del Noroeste, el antiguo trazado del tren reconvertido en camino para andar y pedalear entre huertos, viñas y almendros. Para la jornada basta una mochila de día con agua y algo de fruta, y una gorra transpirable, porque el sol murciano no entiende de estaciones.
Sabores de la vega del Argos
La cocina ceheginera es la del interior murciano: arroz con verduras de la huerta, migas en los días frescos, tartera de cordero al horno, embutidos de la tierra y dulces conventuales de almendra. En temporada, los albaricoques y melocotones de la vega son un espectáculo por sí solos. Y si coincides con el Mesoncico, el mercadillo tradicional que revive los oficios y productos de antaño en el casco antiguo, quédate: es Cehegín en estado puro.
Cuándo ir y cómo moverte
- La primavera y el otoño ofrecen la mejor luz para el casco antiguo y temperaturas perfectas para la Vía Verde.
- A finales de septiembre el pueblo se vuelca con sus fiestas patronales en honor a la Virgen de las Maravillas.
- En coche llegarás en poco más de media hora desde Murcia capital por la autovía del Noroeste; deja el vehículo en la parte baja y sube andando.
Señorial sin ser engolado y monumental sin perder el pulso de pueblo, Cehegín es de esas escapadas que se recomiendan en voz baja, como quien comparte un secreto. Ve antes de que se corra la voz.
Foto: Claudia López Oñate · CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons