Hemos hablado sobre las cosas que debes saber antes de conocer la India, el equipaje que debo llevar si voy a Bali o de todo lo que necesitas conocer antes de visitar o vivir en Dubái. ¿Pero qué ocurre si quiero viajar al Sudeste Asiático? Te mostramos los mejores consejos para disfrutar de esta experiencia sin que los imprevistos terminen arruinándola.
Documentación y vacunas
Lo más importante de todo es informarnos sobre la documentación necesaria para viajar a tu destino. Hay lugares de esta zona donde si es necesario un visado como puede ser Camboya o Laos, en cambio hay otros donde no es obligatorio como ocurre en Tailandia o Filipinas. Debes informarte bien en tu embajada de los trámites, al igual de las vacunas que debes de tener puestas. Una información que puedes conseguir también en la página del ministerio.
Formas de pago
Es interesante que lleves siempre cierta cantidad de dinero efectivo de la moneda local, debido principalmente a que todas las tiendas no aceptan pagos con tarjetas. Al igual que ocurre con esto, no debes abusar, de esta forma de pago (sea de débito y crédito), ya que las comisiones que tienen los bancos pueden incrementar el precio de tus compras hasta en un 5% más.
Regateo y estafas
La cultura del regateo está muy arraigada a estos países, sobre todo cuando te ven cara de turista. Por ello, intenta sacar a la luz tus dotes de negociación para que no te cobren más de lo debido. Es muy interesante que cuando vayas a pagar utilices billetes pequeños para que no te hagan el lío con el cambio y te metan un billete falso. Esto también lo debemos extrapolar a la proliferación de falsas agencias de viaje en la que te proponen hacer ciertas actividades si pagas una cantidad. Una promesa que, en algunos casos, nos se cumplen.
Seguro de viaje
Aunque goces de buena salud y te hayas puesto las vacunas necesarias, es muy útil que cuentes con uno debido a que te puede ocurrir cualquier cosa como la torcedura de un pie, el picotazo de un insecto o una simple gastroenteritis. No te la juegues y evita algún que otro susto contratando alguno de ellos. Recuerda, antes de firmar, observa bien las condiciones y los servicios que te cubren.
Sal de las rutas típicas
Ir a los lugares que te recomienda un manual está bien y te aporta cierta seguridad, pero esto sólo te muestra la punta del iceberg de un nuevo mundo que está frente a tus ojos. Construye tu propio sendero, toma decisiones, improvisa, y mucho, si quieres volver sintiendo que has vivido esta aventura tal y como tú has querido. Deja tus miedos atrás y haz lo que te apetezca, eso sí, respetando siempre su cultura.
