El artículo de hoy es realmente especial para mí, no solo por el mero hecho de ser un pequeño lugar con encanto de la costa española, por su importante hueco en la historia de nuestro país, o por sus atardeceres de verano que encandilan a cualquiera. Hablo de Cabo de Palos, un pueblo pesquero de Cartagena, ubicado en aguas del mar mediterráneo, donde bañarse en sus calas de aguas cristalinas, recorrer las estrechas calles junto al puerto contemplando el día a día de los pescadores, o degustar un buen caldero, son algunas de las cosas que representa la esencia de uno de los mejores cabos de España.
A pesar de que el turismo cada día aumenta debido a que es uno de los mejores lugares para practicar buceo, ya que además se encuentra la Reserva Marina Isla Hormigas. Las personas que llevamos veraneando allí toda la vida sabemos que es un espacio totalmente familiar, y cuando digo “familiar”me refiero a que disfrutamos de nuestro pueblo a base de recuerdos de la infancia y la adolescencia consiguiendo que no pase un verano sin grandes risas en la playa de levante, sin tomar el aperitivo en su chiringuito, sin que cantemos al faro de Cabo de Palos, sin que disfrutemos de una ruta por montaña a Calblanque, pasando por Caladorada, o simplemente sin quedar con los amigos de siempre para gozar su fantástico ambiente nocturno…
Una de las cosas que más caracteriza a este pueblo con tanto encanto es su faro, que está ubicado sobre una colina con más de 200 años de antigüedad y 80 metros de altura. Recomiendo un paseo mañanero desde la playa de levante por el paseo marítimo hasta llegar a él, es esencial en tu visita a Cabo de Palos.
Debido a que el pueblo se encuentra a comienzos de La Manga, puedes disfrutar de deportes náuticos en el Mar Menor como el kitesurf o windsurf, uno de los mejores lugares es la Isla del Ciervo, aproximadamente situado en el kilómetro 5.
Si quieres observar la fauna marina puedes practicar snorkel en diferentes calas como Cala fría, Cala Las Escalerillas o Cala Flores entre otras, pero si de verdad lo tuyo es el buceo, en el puerto encontrarás muchos centros fantásticos con profesionales súper cualificados, que se encargarán de que goces a tope de la paz del mar y su fauna…
No se encuentran muchos sitios en el propio pueblo donde poder alojarte, te recomiendo el “Hostal Mikaela” un lugar familiar de toda la vida que te cuidarán como si estuvieras en tu casa, además de estar a escasos metros de la playa.
Si quieres conocer bien su gastronomía, solo tienes que ir a cualquier restaurante del puerto, encontrarás una variedad de arroces y pescados de la región muy ricos y de calidad, eso si, no puede faltar en tus entrantes un “tomate partio” o una marinera (rosca de ensaladilla rusa con anchoa)
Si no te has bañado en la Galera, has saltado en los "saltos del cañonero”, has jugado un billar en el Bondi Beach, o disfrutado de alguna fiesta de la espuma. Si no has paseado por la tarde en bici, o te has llenado los pies de galipote. Si no has visto algún banco de medusas o disfrutado de un atardecer en el mar menor. Si no has estado en “el Chiri de la Vero” en Cala Reona o te has sumergido en sus calas. Si no has degustado un caldero en el puerto, o una buena tapa de ensaladilla de “La Tana” lo siento: no has estado en Cabo de Palos…