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Xàtiva, la ciudad de los Borja que vigila un castillo doble

Vista panorámica de Xàtiva con su castillo doble recorriendo la cresta de la sierra sobre los tejados de la ciudad

Al pie de la sierra del Castell, a poco más de media hora de Valencia, Xàtiva presume de un pasado de altura: aquí nacieron dos papas de la familia Borja, aquí se levantó uno de los castillos más formidables del antiguo reino y aquí, todavía hoy, un retrato de rey cuelga boca abajo. Una escapada con historia por los cuatro costados.

El castillo, un doble espinazo de murallas

La visita estrella es su castillo, en realidad dos fortalezas unidas —el Castell Menor, de origen ibérico y romano, y el Castell Major, medieval— que cabalgan sobre la cresta de la montaña. Recorrer sus murallas, torres, aljibes y prisiones lleva fácilmente media mañana, y las vistas sobre la huerta y la ciudad son sencillamente espectaculares. Se puede subir a pie desde el casco antiguo por una cuesta exigente o en el trenet turístico que sale del centro. Si optas por caminar, hazlo temprano, con calzado cómodo y una mochila de hidratación ligera: la solana de la subida no regala nada.

La huella de los Borja

Xàtiva fue cuna de Calixto III y Alejandro VI, los dos papas valencianos de la saga de los Borja (los Borgia italianos), una de las familias más poderosas y controvertidas del Renacimiento. Por el casco antiguo encontrarás sus huellas: la colegiata basílica de Santa María, conocida como La Seu, iniciada con mecenazgo borgiano; casas natales señalizadas; y un entramado de callejas, palacios y conventos que invita a perderse sin mapa.

El rey boca abajo y otros imprescindibles

En el museo municipal de l'Almodí aguarda la anécdota más célebre de la ciudad: el retrato de Felipe V colgado boca abajo, un desquite histórico por el incendio al que el monarca sometió a Xàtiva en la Guerra de Sucesión. De aquel episodio los vecinos sacaron con orgullo el apodo de socarrats (chamuscados). Completa el paseo con estos rincones:

  • La fuente gótica de los 25 caños, en la plaza del Trinquet, una joya medieval de la que sigue manando agua.
  • La monumental fachada del antiguo hospital, frente a La Seu, mezcla de gótico y renacimiento.
  • La ermita de Sant Feliu, en la ladera del castillo, con su sabor paleocristiano y sus pilas de agua bendita sobre capiteles romanos.
  • La albereda y las plazas del centro, perfectas para un vermú a la sombra de los plátanos.

Arroz al horno, el plato con denominación local

La mesa setabense tiene un rey indiscutible: el arròs al forn, el arroz al horno cocinado en cazuela de barro con costilla, morcilla, garbanzos y patata, que aquí se borda como en ningún sitio. Búscalo como plato del día en los mesones del centro y remata con dulces de los hornos tradicionales.

Cómo llegar y cuándo ir

  1. Xàtiva tiene estación de tren con cercanías frecuentes desde Valencia, así que es una escapada redonda sin coche.
  2. Primavera y otoño son ideales para la subida al castillo; en agosto celebra su Fira, una de las ferias más antiguas del antiguo reino, con la ciudad en plena ebullición.
  3. Para las horas de sol en las murallas, no olvides las gafas de sol con protección UV400; ahí arriba apenas hay sombra.

Historia papal, murallas infinitas, un rey del revés y un arroz de leyenda: Xàtiva condensa en un fin de semana lo mejor del interior valenciano. Súbete a su castillo y compruébalo con tus propios ojos.

Foto: Jan Harenburg · CC BY 4.0 · Wikimedia Commons