En el pequeño concejo de Cabranes, entre colinas verdes de la Comarca de la Sidra, se esconde una de las aldeas más cuidadas de toda Asturias: Torazo. Reconocida como Pueblo Ejemplar de Asturias, esta parroquia del oriente es la definición misma de la escapada rural: piedra dorada, hórreos con historia y un ritmo de vida que se mide en paseos y sobremesas.
Una aldea de manual del buen hacer
Torazo enamora nada más aparcar. Sus vecinos llevan décadas mimando el pueblo, y se nota: casonas de piedra restauradas, corredores de madera llenos de flores, callejas empedradas sin un papel en el suelo y una plaza recoleta donde parece que el tiempo pastorea. La iglesia parroquial y las quintas de aire indiano completan un conjunto que ha servido de escaparate de la Asturias rural mejor conservada.
Hórreos y paneras: un museo al aire libre
Uno de los grandes tesoros de Torazo y de todo Cabranes es su colección de hórreos y paneras, algunos con siglos a cuestas y tallas tradicionales en sus colondras. Pasear fijándote en ellos es una lección gratuita de etnografía asturiana: verás cómo cada familia guardaba el grano y curaba el gochu a salvo de la humedad y los ratones. Ve sin prisa y con los ojos bien abiertos.
Rutas y paseos: el balcón del Sueve
El entorno de Torazo es un paraíso para caminantes tranquilos. Caminos entre praderías, castañares y aldeas minúsculas salen del mismo pueblo, con la silueta de la Sierra del Sueve recortada al este y, en los días claros, retazos de los Picos de Europa al fondo. Son rutas amables, de las de ir charlando, para las que basta una mochila de senderismo cómoda con agua, fruta y una capa de abrigo, porque en estas colinas la niebla y el sol se turnan sin avisar.
Arroz con leche y sabores de Cabranes
Si Cabranes suena en toda Asturias es, además de por sus aldeas, por su arroz con leche, considerado por muchos el mejor de la región: cremoso, lento, con su costra de azúcar requemado. En primavera, la capital del concejo, Santa Eulalia, celebra un festival dedicado a este postre que congrega a golosos de media Asturias. Complétalo con quesos de vecinía, pan de escanda y, cómo no, sidra de la comarca, que aquí es religión.
Qué ver cerca de Torazo
- Santa Eulalia de Cabranes, con su museo dedicado a la escuela rural de antaño.
- Nava, a un cuarto de hora, con su Museo de la Sidra para entender la bebida asturiana por excelencia.
- Los miradores de la Comarca de la Sidra, entre pomaradas y valles, perfectos para un atardecer en pareja o con niños.
Para exprimir estos valles poco conocidos, una guía de Asturias actualizada te descubrirá rincones que no salen en las listas de siempre.
Cómo llegar y cuándo ir
Torazo está a unos 40 minutos de Oviedo y Gijón, dejando la autovía en Villaviciosa o en Nava. Primavera y otoño son un espectáculo de verdes y ocres, y en verano las noches frescas invitan a cenar al aire libre. Es el destino ideal para quien busca exactamente eso que llamamos no hacer nada, pero hacerlo muy bien.
Si Asturias rural fuera un escaparate, Torazo sería la pieza central. Ven a comprobarlo un fin de semana: te costará marcharte.
Foto: Montserrat Boix Piqué · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons