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Tejeda, el corazón de piedra y almendros de Gran Canaria

Vista panorámica de Tejeda, con sus casas blancas en la ladera y el Roque Bentayga al fondo, en el centro de Gran Canaria

En pleno centro de Gran Canaria, colgado sobre una caldera volcánica gigantesca, te espera Tejeda, uno de los pueblos más bonitos de España y la base perfecta para conocer la cumbre de la isla. Unamuno definió este paisaje como una «tempestad petrificada», y cuando te asomes al valle, con el Roque Nublo y el Roque Bentayga recortados contra el cielo, entenderás por qué.

Qué ver en Tejeda

El casco urbano es pequeño y se recorre en un paseo tranquilo: casas blancas de tejados a dos aguas, balcones de madera cargados de flores y callejuelas que se descuelgan por la ladera. No te pierdas la iglesia de Nuestra Señora del Socorro, con su fachada de piedra volcánica, ni el museo Abraham Cárdenes, dedicado al escultor nacido en el pueblo. Muy cerca, el Centro de Plantas Medicinales repasa la relación de la gente de la cumbre con las hierbas de estas montañas.

El plan imprescindible, eso sí, está en las alturas: la ruta al Roque Nublo, un monolito de unos 80 metros que fue lugar sagrado para los antiguos canarios. El sendero desde la Degollada de La Goleta es corto, de algo más de kilómetro y medio por trayecto, pero pedregoso, así que te vendrán bien unas zapatillas de trail con buena suela. Desde la base del roque, en los días claros, se ve el Teide flotando sobre el mar de nubes.

El Bentayga y los miradores de la caldera

Al otro lado del valle se alza el Roque Bentayga, otro peñón sagrado con almogarén (santuario aborigen) y un centro de interpretación que explica cómo vivían los antiguos canarios en estos riscos. Completa el día en la Cruz de Tejeda, el nudo de caminos que marca el centro geográfico de la isla, o en los miradores de la carretera hacia el Pico de las Nieves, el techo de Gran Canaria. En verano el sol de la cumbre pega fuerte y en invierno el viento corta, así que una gorra de trekking y una capa de abrigo nunca sobran en la mochila.

Almendros en flor y dulces de la cumbre

Si puedes elegir fecha, ven entre finales de enero y febrero, cuando los almendros tiñen el valle de blanco y rosa y el pueblo celebra su fiesta del Almendro en Flor, una de las más queridas de la isla. La almendra es aquí religión: prueba el bienmesabe, los mazapanes y el queso de flor en las dulcerías del pueblo, y llévate un tarro de miel de la cumbre como recuerdo.

Rutas de senderismo para todos los niveles

  • Roque Nublo desde la Degollada de La Goleta: la clásica, apta para casi todo el mundo.
  • Cruz de Tejeda – Tejeda: bajada entre pinos y almendros por caminos reales empedrados.
  • Circular por el Bentayga y el Roque Camello: menos transitada, con vistas continuas a la caldera.

En la cumbre apenas hay fuentes y el clima seco engaña: para caminatas largas lo más cómodo es una mochila de hidratación que te permita beber sin parar a cada rato.

Cómo llegar y consejos prácticos

Desde Las Palmas de Gran Canaria se llega en algo más de una hora por la GC-15, pasando por Vega de San Mateo; la carretera es de curvas, así que tómatela con calma y para en los miradores. Hay aparcamiento a la entrada del pueblo. Si te quedas a dormir, amanecer en Tejeda es otro nivel: el valle en silencio, la luz dorada sobre el Bentayga y el pueblo entero para ti antes de que lleguen las excursiones.

Tejeda demuestra que Gran Canaria es mucho más que playa: es montaña sagrada, almendros en flor y pueblos de postal. Prepara las piernas y déjate caer por el corazón de la isla; te va a costar marcharte.

Foto: Santamarcanda · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons