En el corazón de la Subbética, Priego de Córdoba se ha ganado a pulso el título de capital del barroco cordobés. Pero su verdadera seña de identidad es el agua: mana de la sierra, corre por sus fuentes monumentales y riega los geranios de un barrio morisco que parece pintado. Si viajáis en pareja, pocos escenarios andaluces resultan tan románticos.
La Fuente del Rey, un espectáculo de 139 caños
El monumento más famoso de Priego no es una iglesia ni un castillo, sino una fuente. La Fuente del Rey, terminada a principios del siglo XIX, es una escenografía barroca de tres estanques encadenados, 139 caños y esculturas como la de Neptuno y Anfitrite emergiendo del agua. Justo detrás, la más recogida Fuente de la Salud, renacentista, marca el lugar donde mana el venero que dio vida a la villa. Al caer la tarde, con la piedra iluminada y el rumor del agua, el conjunto es pura magia.
El Barrio de la Villa y el Balcón del Adarve
El corazón antiguo de Priego es el Barrio de la Villa, un dédalo de origen medieval de calles estrechísimas, paredes encaladas y macetas por todas partes; la plazuela de San Antonio y la calle Jazmines son dos de los rincones más fotografiados de la provincia. El barrio desemboca en el Balcón del Adarve, un paseo asomado a un tajo natural con vistas amplias a la vega y las sierras Subbéticas. Recorre el conjunto sin prisa y con calzado cómodo para caminar, porque el empedrado y las cuestas invitan a horas de paseo.
Un festín de barroco
Priego concentra un patrimonio religioso desproporcionado para su tamaño:
- La iglesia de la Asunción, cuya capilla del Sagrario, toda yeserías blancas y luz cenital, está considerada una cumbre del barroco andaluz.
- La iglesia de la Aurora, sede de la hermandad de los Hermanos de la Aurora, que desde hace siglos salen a cantar coplas por las calles las noches de los sábados.
- La iglesia de San Francisco y el castillo medieval, reformado en época cristiana, que completan el paseo monumental.
Aceite de oliva con denominación propia
Estás en tierra de olivar de sierra: la denominación de origen local está considerada de las mejores del mundo en aceite de oliva virgen extra, con reconocimientos internacionales año tras año. Aprovecha para visitar algún molino, catar aceites y volver a casa con un par de botellas. En lo dulce, busca el turrolate, un cilindro de chocolate, almendra y cacahuete típico de la Subbética que engancha más de lo que parece.
Consejos para la escapada
Priego está a hora y media de Córdoba y de Granada, así que encaja perfecta en una ruta por la Subbética junto a Zuheros —del que ya te hemos hablado— o Iznájar. La primavera lo llena todo de flores y es la época estrella; en mayo los patios y rincones lucen espectaculares. Los senderistas tienen muy cerca la Vía Verde del Aceite y las rutas del parque natural: mete en la mochila una botella de agua reutilizable y rellénala en las fuentes, que aquí el agua es un orgullo local. Y no olvides la cámara de fotos: entre yeserías, geranios y fuentes, en Priego se dispara sin parar.
Barroco, agua y aceite: pocas escapadas condensan tanto sur en tan poco espacio. Priego de Córdoba os espera con el rumor de sus 139 caños.
Foto: AdosKunk · CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons