En las Tierras Altas de Soria, donde la meseta se arruga en sierras que miran ya hacia La Rioja, el río Cidacos ha excavado un valle en el que se esconde Yanguas. Esta villa medieval, declarada conjunto histórico, fue rica y poderosa gracias a la trashumancia; hoy es uno de los rincones más silenciosos y auténticos de toda Castilla, perfecto para desconectar de verdad.
Piedra rojiza y siglos de historia
El caserío de Yanguas sorprende por su color: casas de piedra rojiza con portadas de medio punto, aleros de madera y escudos que recuerdan el pasado próspero de los ganaderos y arrieros yangüeses. Se entra por el arco de la Villa, junto al puente medieval sobre el Cidacos, y enseguida aparecen la plaza porticada y las callejas empedradas.
No te pierdas tres visitas: los restos del castillo, una fortaleza de origen musulmán del siglo XII con su recinto de mampostería; la torre de San Miguel, campanario románico que quedó en pie cuando desapareció su iglesia y que se ha convertido en el símbolo del pueblo; y la iglesia de Santa María, que guarda un notable patrimonio artístico. Todo se recorre con calma en una mañana, saludando a los pocos vecinos que resisten en esta comarca marcada por la despoblación.
Tras las huellas de los dinosaurios
Las Tierras Altas guardan un tesoro inesperado: son una de las zonas de Europa con más icnitas, huellas fosilizadas de dinosaurio. En los alrededores de Yanguas, en localidades como Santa Cruz de Yanguas, Bretún o Villar del Río, hay yacimientos señalizados con pasarelas, paneles y hasta reproducciones a tamaño real que encantan a los niños. La Ruta de las Icnitas se hace cómodamente en coche con paradas cortas a pie, y convierte la escapada en un pequeño viaje al Jurásico.
Senderismo por el valle del Cidacos
El valle ofrece paseos muy agradecidos entre huertas, chopos y antiguos caminos de herradura, con opciones más serias por las sierras cercanas. Estás en tierras altas, por encima de los mil metros, y el tiempo cambia rápido incluso en verano: un forro polar ligero en la mochila nunca sobra. Para las rutas con desnivel por las laderas del valle, unos bastones de trekking ayudan a las rodillas en las bajadas pedregosas.
Los amantes de la fauna tienen premio: buitres, alimoches y águilas sobrevuelan los cortados del Cidacos, y al caer la tarde no es raro cruzarse con corzos y jabalíes.
Cuándo ir, cómo llegar y dónde comer
- Cómo llegar: Yanguas queda a unos 50 kilómetros al norte de Soria capital, por la carretera de las Tierras Altas; también se llega en poco más de media hora desde Arnedo, remontando el Cidacos desde La Rioja.
- Cuándo ir: finales de primavera y comienzos de otoño pintan el valle de verdes y ocres; en agosto la villa recupera vida con los hijos del pueblo que vuelven en vacaciones.
- Qué comer: cocina serrana de puchero, embutidos, cordero y caza; en otoño, setas de los montes cercanos. La oferta es escasa, así que conviene reservar o preguntar horarios antes de subir.
Yanguas no sale en todas las listas, y precisamente ahí está su encanto. Si buscas una escapada en soledad, de las de paseo lento, piedra vieja y cielos enormes, este rincón de las Tierras Altas es para ti.
Foto: David Abián · CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons