Que en la provincia de Cádiz esté uno de los rincones más lluviosos de España parece una broma, pero es pura geografía: las nubes atlánticas chocan contra la sierra de Grazalema y descargan aquí su generosidad. El resultado es un pueblo blanco rodeado de un paisaje verde y rotundo, primer parque natural declarado en Andalucía y Reserva de la Biosfera. Si te gustan la montaña, el queso y los pueblos con alma serrana, Grazalema te va a conquistar.
El pueblo: cal, piedra y tradición textil
El caserío se recuesta bajo el peñón Grande, ordenado en calles empinadas de casas blancas con rejas y tejados rojizos. Date un paseo por la plaza de España, con la iglesia de la Aurora, y busca los miradores que se asoman al valle. Grazalema fue durante siglos un importante centro textil, y todavía se elaboran aquí las famosas mantas de lana de Grazalema, tejidas artesanalmente; una visita al museo textil te descubre este pasado sorprendente. Otra seña de identidad es la fiesta del Lunes de Toro de Cuerda, en julio, cuando el toro recorre las calles sujeto por sogas, tradición muy arraigada en el pueblo.
Senderismo: el reino del pinsapo
La gran razón para venir es el parque natural Sierra de Grazalema y su tesoro botánico: el pinsapar, un bosque de abetos supervivientes de la era glacial que solo crece en unas pocas sierras del sur peninsular. Rutas imprescindibles:
- Sendero del Pinsapar, entre Grazalema y Benamahoma, la travesía clásica bajo los abetos.
- Subida al Torreón, techo de la provincia de Cádiz a 1.648 metros, con vistas que en días claros alcanzan el mar.
- Garganta Verde, un tajo espectacular donde anida una de las mayores colonias de buitre leonado de Europa.
- Salto del Cabrero, camino de Benaocaz, con su impresionante brecha en la caliza.
Ojo: varios de estos senderos discurren por zona de reserva y requieren autorización previa gratuita, que conviene tramitar con días de antelación. El terreno es rocoso y el tiempo cambia rápido, así que unas botas de senderismo impermeables no son capricho sino necesidad. Completa el equipo con una mochila de día donde quepan capas de abrigo y una cantimplora térmica: en la sierra el agua fresca (o el café caliente) se agradecen por igual.
Queso payoyo y cuchara serrana
La mesa grazalemeña sabe a montaña. El producto estrella es el queso de cabra payoya y oveja merina de Grazalema, premiado internacionalmente y presente en cualquier tienda o bar del pueblo. Pide también la sopa de Grazalema (con pan, huevo y chacina), el cordero y las setas de temporada, y remátalo con los amarguillos y dulces de la repostería local.
Cuándo ir y cómo llegar
- La primavera lo pinta todo de verde y flores; el otoño tiñe el pinsapar de bruma y colores. En invierno no es raro ver nieve en las cumbres.
- Lleva siempre algo impermeable: aquí la lluvia forma parte del encanto.
- En coche, Grazalema está a unos 40 minutos de Ronda y a hora y media de Cádiz o Sevilla; las carreteras de acceso, como el puerto del Boyar, son un espectáculo en sí mismas.
Grazalema es la Andalucía que pocos esperan: húmeda, montañosa, de chimenea encendida y botas embarradas. Ven con ganas de caminar y de comer bien, que de ambas cosas va sobrada.
Foto: Ángel Regatero · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons