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Armenia: monasterios entre montañas

Monasterio de Khor Virap con el monte Ararat nevado al fondo, Armenia

Hay un país pequeño, encajado en el Cáucaso, que fue el primero del mundo en adoptar el cristianismo y que guarda sus templos en los rincones más dramáticos que imaginarse pueda: gargantas de basalto, laderas peladas y cimas con el monte Ararat siempre al fondo. Armenia es uno de los grandes secretos de Asia, un destino barato, hospitalario y sorprendentemente fácil de recorrer.

Ereván, la capital rosada

Ereván sorprende con sus edificios de toba rosa, sus cafés con terraza y su ambiente joven. Sube los peldaños de la Cascada, una monumental escalinata-jardín con esculturas, para ver el Ararat presidiendo la ciudad al atardecer. En el mercado cubierto encontrarás frutas desecadas, hierbas y el dulce más querido del país: nueces bañadas en jugo de uva. Y el Museo de Manuscritos, el Matenadaran, custodia códices milenarios que resumen la identidad armenia.

Monasterios que quitan el aliento

  • Geghard: parcialmente excavado en la roca de una garganta, con capillas donde la acústica de los cantos pone la piel de gallina. Es Patrimonio de la Humanidad.
  • Khor Virap: la postal de Armenia, con el Ararat nevado justo detrás. Aquí estuvo prisionero San Gregorio el Iluminador antes de convertir al rey.
  • Tatev: colgado sobre un cañón vertiginoso, se alcanza con uno de los teleféricos más largos del mundo, las «Alas de Tatev».
  • Noravank: entre acantilados rojizos que arden al atardecer, con una iglesia de dos pisos y escaleras de vértigo.
  • Sevanavank: sobre una península del lago Sevan, el «mar» armenio, a casi 1.900 metros de altitud.

Muy cerca de Geghard, el templo de Garni, de columnas grecorromanas, es el único templo pagano en pie del Cáucaso y se asoma a una garganta de columnas de basalto conocida como la «sinfonía de las piedras».

Senderismo y naturaleza en Dilijan

Al norte del lago Sevan, la región de Dilijan es la «pequeña Suiza armenia»: bosques densos, senderos señalizados y monasterios escondidos como Haghartsin y Goshavank. Rutas como el Transcaucasian Trail atraviesan la zona y permiten caminar de pueblo en pueblo. Si vienes a patearla, trae una mochila de trekking con buen soporte lumbar y una botella filtrante para rellenar en las fuentes del camino, muy abundantes en todo el país.

Sabores de Armenia

La mesa armenia es generosa: lavash (el pan fino cocido en horno de tierra, reconocido por la Unesco), khorovats (carne a la brasa), dolma, quesos, hierbas frescas y albaricoques, la fruta nacional. Todo se riega con vino local de una tradición milenaria —la bodega más antigua conocida del mundo se halló en una cueva armenia— o con su famoso brandy.

Cuándo ir y consejos

  • De mayo a octubre es la mejor época; junio y septiembre combinan buen tiempo y pocos turistas. El invierno es duro pero regala monasterios nevados.
  • Los marshrutkas (furgonetas compartidas) conectan casi todo el país por muy poco dinero; los taxis por día también son asequibles.
  • En las iglesias, viste con recato; las mujeres suelen cubrirse la cabeza con un pañuelo.
  • Una guía de viaje de Armenia ayuda mucho, porque la información en español sobre el país todavía escasea.

Armenia es historia tallada en piedra, montañas infinitas y una hospitalidad que desarma. Ve antes de que se corra la voz: este rincón del Cáucaso no permanecerá secreto mucho tiempo.