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Anguiano, el pueblo que baila sobre zancos

Vista panorámica de Anguiano entre montañas de la Sierra de la Demanda, con sus casas de piedra sobre la garganta del río Najerilla

Encajado en el valle alto del Najerilla, donde la Sierra de la Demanda empieza a ponerse seria, Anguiano es famoso por algo que hay que ver para creer: sus danzadores bajan una cuesta empedrada girando sobre zancos de madera. Pero este pueblo serrano de La Rioja esconde mucho más: un puente medieval sobre una garganta, barrios colgados sobre el río y, muy cerca, el santuario de la patrona de la región. Una escapada de montaña con alma.

La danza de los zancos, un rito único

La tradición más célebre de Anguiano se vive en honor a Santa María Magdalena: a finales de julio, y de nuevo en septiembre con la fiesta de las gracias, ocho danzadores vestidos con enaguas de colores se lanzan cuesta abajo por la empinada calzada que baja de la iglesia, girando sin parar sobre zancos de casi medio metro, sostenidos solo por su pericia y por los brazos del público que los recoge abajo. Es uno de los rituales festivos más impresionantes de España, transmitido de generación en generación, y si puedes hacer coincidir tu visita con él, no lo dudes.

Un pueblo colgado sobre el Najerilla

Fuera de fiestas, Anguiano se disfruta paseando sus tres barrios tradicionales —Mediavilla, Eras y Cuevas— unidos por callejas empinadas y puentes. La joya es el puente de la Madre de Dios, de origen medieval, que salva de un solo salto la garganta del Najerilla; asómate a su pretil y verás el río espumeando muchos metros más abajo, entre paredes de roca. Completa el paseo la iglesia de San Andrés, la plaza con su ambiente serrano y las casas de piedra con balconadas de madera.

Valvanera, el corazón espiritual de La Rioja

A un corto trayecto por carretera de montaña se esconde el monasterio de Valvanera, hogar de la Virgen de Valvanera, patrona de La Rioja, custodiado por monjes benedictinos entre bosques de hayas y robles. El enclave, a media ladera y lejos de todo, invita al silencio. Puedes llegar en coche o, si te va el senderismo, subir a pie por los caminos tradicionales de los peregrinos riojanos: para estas cuestas conviene calzar unas botas de senderismo impermeables, porque el terreno es de montaña de verdad. Antes de irte, prueba el licor que elaboran los monjes: es el recuerdo clásico de la visita.

Senderismo por la Sierra de la Demanda

Anguiano es puerta de entrada al valle alto del Najerilla, territorio de hayedos, dehesas y pueblos ganaderos. Hay rutas para todos los niveles, desde paseos junto al río hasta ascensiones serias por la Demanda. Ten en cuenta que aquí el tiempo cambia rápido incluso en verano: en la mochila nunca sobran un forro polar de montaña para los atardeceres frescos y una cantimplora térmica, porque las fuentes escasean en algunos tramos altos.

Dónde comer y qué probar

La cocina de Anguiano es serrana y contundente: guisos de caza, embutidos, setas en temporada, caparrones y cordero. En el pueblo y en el valle encontrarás mesones de cocina casera donde se come de fábula por un precio razonable. De postre, cualquier dulce de los que se venden en Valvanera cierra el menú con nota.

Consejos para tu escapada

  • La carretera del valle del Najerilla es preciosa pero revirada: tómala con calma y para en los miradores.
  • Si vienes por la danza de los zancos, madruga para coger sitio en la cuesta.
  • En otoño, los hayedos del entorno de Valvanera son un espectáculo de color.
  • Desde Logroño se llega en menos de una hora; Nájera queda a mitad de camino.

Anguiano es La Rioja que pocos esperan: sin viñedos hasta el horizonte, pero con montañas, vértigo y una de las tradiciones más asombrosas del país. Ven a verlo girar.

Foto: Pigmentoazul · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons